MILAGRO

18:08 3 Comments



© amanoyconpuntabola

A veces no es necesario estar en desgracia o al límite de todo para pedir un milagro... tal vez sólo se necesite emprender un largo viaje y ascender a más de 2000 metros sobre el nivel del mar para encontrar un espejo de agua y reflejarse ahí... ahí donde la vida definitivamente es un Milagro...

Foto. Laguna de los Milagros, municipio de Huacareta, Chuquisaca.

Mi ventana

8:26 2 Comments

© amanoyconpuntabola

Tengo una ventana, una ventana que mira hacia el Este. Es extraño, porque a pesar de su orientación, el sol no se vislumbra por ella. Pero la luna sí, practicamente todas las noches con su brillo de nácar entre esos árboles que se yerguen más allá de mi habitat.
Cuando se ausenta, no hay sombras, no hay nada; se que los árboles están ahí, se que yo estoy aquí, pero ella no está.

RUMBO AL REFERÉNDUM

14:19 0 Comments


Por más largo que sea el brazo del Gobierno del Cambio, siempre habrá brechas e intersticios donde el antiimperialismo no será nada más que una palabra difícil de escribir y sobre todo entender...

(Icla, Chuquisaca. 2008)




Verónica Cereceda y el lenguaje de los textiles

13:58 2 Comments

Texto | Juan Pedro Debreczeni, de CORREO DEL SUR especial para ¡OH!

Foto | ASUR

PERSONALIDAD | Ha sido reconocida por su importante trabajo antropológico, el que ha permitido valorizar los textiles que se crean en Bolivia y descifrar mensajes que revelan la herencia ancestral de los pueblos indígenas envuelta en hilos de colores.

La erudición de Verónica Cereceda, antropóloga y directora de la Fundación Antropólogos del Sur Andino (ASUR), se refleja en su mirada y en sus facciones, sin embargo, la sensibilidad y humildad de sus palabras dicen mucho de su dedicación a la investigación y conservación de las culturas ancestrales de Bolivia.

En pasados días, esta profesional recibió el Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanas del PIEB en la categoría “Premio a la Trayectoria Intelectual”, como reconocimiento a su larga labor de investigación sobre los tejidos indígenas.

La misma Verónica Cereceda permite una aproximación a su trayectoria que consiguió explicar la iconografía, las formas y los colores para hacer hablar a los textiles.

¡OH!: ¿Qué le impulsa a venir a Bolivia y asumir el reto de interpretar la expresión indígena a través de los textiles?

En realidad lo que nos trajo a mi esposo (Gabriel Martínez, fallecido) y a mí a Bolivia no fueron los textiles propiamente, sino que en la década de los 60 vinimos a trabajar en la Universidad Técnica de Oruro con un proyecto de teatro indígena, porque tuvimos la necesidad de buscar una experiencia de otro tipo de espectáculo, donde el público participe de una manera más profunda.

En ese entonces, estuvimos en la región de los valles de Charazani en la comunidad de Lunlaya, donde nos dimos cuenta de que nuestra vocación no era el teatro, sino la antropología y lo que queríamos era trabajar con el mundo indígena y vivir en Bolivia.

¡OH!: ¿Cuáles fueron sus primeras aproximaciones al arte textil indígena en Bolivia?

En la comunidad de Lunlaya, veía pasar a la gente de otras comunidades por un caminito alto y la gente decía: ese es idioma de otra parte. Pero yo pensaba: cómo idioma, si la gente va muda, pero en realidad los textiles que llevaban eran el idioma. Las primeras aproximaciones las tuve en un Ayllu Aymara de Esluga del norte de Chile, frontera con Bolivia; ahí me interesé vivamente en los textiles, empecé a entender un poco cómo se producía el lenguaje por lo menos en esa región; cómo se podían codificar ideas con formas y colores.

¡OH!: ¿En qué regiones trabajó y cuáles las motivaciones para establecerse en Sucre y trabajar con los textiles Jalq"a y Tarabuco? ¿Qué hace especiales a estos tejidos?

He trabajado en diversas regiones de Bolivia y en diferentes años, pero estamos en Sucre hace más de 21 años. Yo había venido en un viaje muy breve a Sucre, había visto algunos de los tejidos Jalq"a y me impresionaron enormemente, y cuando regresamos con mi esposo, luego de terminar un Doctorado en Francia, lo único que queríamos era volver a Sucre.

En ese entonces, nadie hablaba de los tejidos Jalq"a, todos hablaban de los tejidos Potolo, incluso en los libros. Fue nuestro trabajo antropológico el que nos permitió descubrir que los Potolo sólo eran una pequeña comunidad dentro de una enorme región que son los Jalq"as.

Yo vine persiguiendo los textiles por su belleza, por su extraordinaria forma y de esa manera nos quedamos en Sucre. A mí me encanta la ciudad, pero además tiene la ventaja de que el campo está muy cerca y hay muchas comunidades indígenas accesibles.

Todos los textiles significan algo cuando están todavía dentro de la tradición y en el caso de los Jalq"a, es muy interesante trabajar con las mujeres que los tejen para saber cómo están hablando los tejidos, qué dicen del grupo que los fabrica. Los tejidos Jalq"a son impresionantes y deberían ser declarados patrimonio mundial, además, por su composición deberían formar parte del arte moderno.

¡OH!: ¿Qué opinión le merece el reconocimiento del Premio a la Trayectoria Intelectual que recibió recientemente de parte del PIEB?

Los premios producen un gran pudor porque uno se pregunta qué ha hecho en la vida, de las cosas que tenía pensado realizar o comprender, hasta dónde ha llegado, de qué ha servido lo que uno ha hecho. Después de recibir el premio he pasado por una revolución interior de autocrítica, de revisión, de modestia y de pudor. Si es que yo podido escribir algo sobre los textiles andinos, es porque las señoras tejen cosas extraordinarias, es porque ellas ponen los mensajes, yo soy el lector y ellas las productoras del pensamiento.

¡OH!: En la declaración del PIEB ponderan su labor en el campo de las ciencias sociales donde contribuyó “con conceptos propios, a descifrar la simbología de los tejidos andinos”. ¿Cómo Verónica Cereceda llega a establecer esos conceptos propios?

En realidad no son conceptos propios, son avances en la lectura de los textiles que he tenido la suerte de poder hacer, esto por vivir en el campo, por conversar mucho con las señoras y por la metodología tanto de mi profesión como también por la utilización de la semiótica. Al principio me era difícil explicar cómo podía hablar un mensaje sin palabras, es así que la semiótica fue una herramienta para ocuparme de lenguajes que no son lingüísticos. En rigor, con metodología y sobre todo con mucha experiencia de campo y a través de la observación de formas y colores he podido lograr comprender algo de lo que hablan las comunidades.

¡OH!: ¿Qué lugar ocupan los textiles en el ámbito social de los pueblos indígenas?

En muchas partes se están perdiendo, pero en otras se mantienen y todavía se constituyen en un fuerte signo de identidad cultural. Es necesario conservar los tejidos como una producción extraordinaria de nuestros pueblos originarios, conservar sus técnicas y sentido; es un producto humano que realmente habría que proteger muy bien.

¡OH!: Estos textiles se constituyen en un lenguaje icónico que puede reforzar la oralidad de los pueblos ancestrales, o ¿es que se trata de un soporte que cambia y se adapta al desarrollo del imaginario de los pueblos?

Yo creo que tanto lo oral como los textiles, las danzas y música son lenguajes complementarios, pero no necesariamente todos tienen que decir lo mismo. Muchas veces el textil comparte con el lenguaje oral la clasificación sensible del mundo a través del contraste y la armonía que se encuentran en el paisaje o las relaciones humanas. Hay un pensamiento general que informa de todos estos lenguajes, pero yo creo que cada uno es bastante autónomo al tener contacto con los textiles.

¡OH!: ¿Cuál la importancia de revalorizar estos tejidos?

En Bolivia todavía no estamos viviendo una etapa que retome las culturas ancestrales para dejarlas florecer; están todavía vivas en muchas partes, son capaces de hacer cosas extraordinarias, pero como culturas propiamente dichas no están protegidas.

Son culturas que necesitan ser protegidas y más aún impulsadas, eso no significa que no haya contacto campo-ciudad, ni mucho menos. Si una cultura es fuerte se encuentra con la ciudad como la ciudad se encuentra con otra y no se muere por ello.

¡OH!: ¿Cómo enseñar al resto de la población y a las nuevas generaciones, el valor que encierra cada una de estas piezas, considerando los conflictos de identidad de la sociedad boliviana?

Todo va depender no sólo de las políticas gubernamentales, sino de los mismos indígenas, sin embargo, en 1966 cuando vine por primera vez a Bolivia, recuerdo que los indígenas eran muy discriminados. Ahora creo que dentro de los pueblos originarios hay más conciencia de clase, pero eso todavía no afecta la cultura profunda. Todavía no hemos ahondado en lo que nos puede dar nuestra riqueza cultural para beneficio de todos los bolivianos, y los textiles son una puerta como muchas otras expresiones culturales para llegar a este fin.

¡OH!: Explíquenos brevemente el trabajo de los Antropólogos del Sur Andino (ASUR) y su impacto en el nivel de vida de las comunidades.

ASUR funciona hace más de 20 años en Sucre bajo la premisa de recuperar los textiles como una forma de preservar la memoria de los pueblos, lo que deriva en la conservación de otros aspectos de la cultura.

El trabajo se ha extendido mucho, a partir de la labor iniciada se han formado muchas otras organizaciones de las propias tejedoras. El arte textil se vende y se constituye en una alternativa para mejorar los ingresos de las comunidades campesinas.

Actualmente, ASUR trabaja con 300 tejedoras en Jalq"a y Tarabuco, además de 200 niñas que están aprendiendo a tejer en la misma región. En Tinquipaya (al sur del Ayllu de Macha en Potosí) hay alrededor de 400 personas. De igual modo, estamos empezando el trabajo con la gente de Poroma y Ravelo, además, ASUR no sólo hace tejidos, por ejemplo, en el salar de Uyuni se desarrolla artesanías con materiales del lugar. Estas y otras iniciativas promueven el trabajo en las comunidades, pero siempre conservando la identidad.

¡OH!: Por último, ¿cuáles son sus planes y proyecciones para el futuro?

Siempre hemos pensado en crear una organización más grande, casi empresarial con toda la gente que trabaja con ASUR. Pero el sueño más profundo que tengo es poder llegar a crear una especie de Universidad Indígena donde se capacite a los indígenas que no pueden acceder a la educación superior en las ciudades, sea por nivel de formación o por aspectos económicos. Hay toda una juventud que no tiene acceso a una formación superior y la idea es que los mayores transmitan su cultura ancestral a las nuevas generaciones, algo que les signifique una opción para vivir, pero con un conocimiento profundo de su cultura. No sé si lo voy a poder llegar a ver, pero ese es mi sueño


AL AMIGO BLOGUI

17:06 1 Comments

Querido blogui... puta, lo siento!!!
te deje botado en el ricón más oscuro e infestado de gusanos y virus de la web.
Quiero que sepas que haré todo lo posible para regalarte unas líneas cada vez que pueda. Tal vez mi cabeza este medio vacia, o en realidad demasiado llena con la mierda de las noticias, pero todo lo demás se está llenando de otras cosas, (no comida, que sea expericiencia), que seguramente en algún momento se convertirán en argumentos e historias para no dejar de escribir ya que el camino sigue siendo recorrido a pesar de que ahora no hayan muchos registros...

PD. Sigo vivo, tal vez en stand by, pero vivo al fin

Abril

17:15 4 Comments



Mi abril, este abril donde las hojas, una a una se van desprendiendo de los árboles, llega con un airecillo que se cuela por los diminutos orificios de mis ropas, para tocar mi espalda y provocar un estremecimiento que hace latente la presencia de un frío que, con los días venideros, seguramente será cada vez más crudo.

CÓMO REIRSE A PESAR DE TODA LA MIERDA

15:57 2 Comments

Al margen de la gran cantidad de libros que están a disponibilidad de todos en la Biblioteca Salvador Espriu, dependiente de la Fundación Pachamama, hay una ventaja más; es la posibilidad de poder deambular libremente entre los estantes atestados de libros, sacando uno y otro, hojear las primeras páginas, leer los comentarios, etc. Un verdadero placer para los que emplean sus horas libres en la maravillosa aventura de la lectura.

Es así que en mi última incursión a los estantes de la biblioteca, mientras buscaba algún autor conocido entre la variada fauna editorial, un titulo en letras rojas llamó mi atención. Una vez que observé la tapa y leí rápidamente la contratapa, sabía que se trataba de un libro fuera de lo común. Y es que uno está acostumbrado a que los libros tengan títulos sobrios, tapas más o menos serias, hasta aburridas, cosas así.

Con la novedad en las manos y la promesa de que en sus páginas habría algo más que literatura me adentré en el libro del colombiano Efraim Medina Reyes, “Técnicas de Masturbación entre Batman y Robin”


ACERCA DE LA HISTORIA

Sergio Bocafloja, el protagonista de la trama es un habitante más de Ciudad Inmóvil, un lugar que puede ser cualquiera o ninguno.
Sergio es una caricatura de escritor, tiene publicado un libro con la Editorial Fracaso Ltda. cuyas ventas no hacienden a más de tres ejemplares...
Bocafloja es un tipo que vive al día y sin muchas preocupaciones, al margen de sobrellevar una deteriorada relación con la madre, que arrastra desde sus primeros años.
Él forma parte de un selecto grupo de amigos que intentan recuperar la esencia del arte y la creación desde la marginalidad, intelectuales de plaza pública que beben de la misma botella.
Sergio Bocafloja tiene una debilidad casi enfermiza por las mujeres, lamentablemente esto se constituye en un problema, debido a su baja autoestima y otros detalles inherentes a su personalidad y aspecto físico. Es por eso que se ve en la imperiosa necesidad de recurrir a una serie de manuales y otros tratados que de alguna manera ayudarán a que su desempeño sea óptimo. “Mecánica de la seducción”, “El aprendiz de foca”, “Mujer, Teoría & Práctica” e “Instrucciones para entrenar mamíferos” son algunos títulos de una serie de fascículos que a manera de diarios de campaña, intercalan la trama de la novela con educativas lecciones no sólo para el protagonista, sino sobre todo para el incauto lector que una vez adentrado en el mundo de la “Mecánica Popular” ya no sabe si está leyendo las aventuras de un Don nadie o está asistiendo a un demostrativo curso acelerado de cómo dejar de ser cretino para convertirse en un hombre interesante.
La aplicación de dichas instrucciones tendrá diferentes desenlaces dependiendo de la mujer y/o la situación en que sean empleadas. Es importante recalcar que en caso de no tener suerte una vez utilizadas éstas artimañas, no queda más que resignarse; de nada servirá intentar demandar a Fracaso Ltda. lo mejor será ahogarse en licor barato y esperar volver a nacer.

ACERCA DEL LIBRO

“Técnicas de Masturbación entre Batman y Robin” es un libro agresivo y ambicioso, que se aleja de los cánones y modelos establecidos para narrar una historia.
Aparentemente escrito aleatoriamente, en su forma, más que una novela, parece el producto de una fusión entre una revista de variedades y una bitácora con anotaciones desordenadas. No obstante, es en el fondo donde radica la fuerza de esta novela, no se trata solamente de las aventuras de un gigoló caribeño, no. Sergio Bocafloja podría ser cualquier otra persona, un ser humano al que le tocó vivir en tiempos posmodernos, transitando las calles de una ciudad que se desborda de gente sola, agobiada por sus conflictos existenciales. Ciudad donde las personas se matan y el sexo no es más que una forma de violencia, sin embrago y a pesar de este revoltijo la ciudad está inmóvil. Ya nada importa.
Claro que para tocar estos escabrosos temas tal vez sería mejor elaborar un ensayo, pero Efraim Medina sabe maquillar la profundidad de sus temas con la frescura de su humor negro. Recurre al sarcasmo y la risa como remedio a una existencia ridícula y sin sentido.

Actualmente Medina Reyes es considerado por la crítica como el niño genio de la nueva literatura colombiana, también ha sido comparado con Charles Bukowski aunque él no esta de acuerdo. Pero más allá de todo esto, pienso que Efraim Medina Reyes con su escritura errática y totalmente irreverente no hace más que reflejar lo que se ve a diario en las noticias y las calles de nuestras ciudades.
Hay una distancia abismal entre la literatura que se hace ahora en Colombia en comparación con las ensoñaciones y el exotismo de los libros de García Márquez, y no es que “El amor en los tiempos del cólera” haya perdido vigencia, ni que haya dejado de ser buena literatura, para nada; menos ahora que fue llevada al cine. Son otros tiempos, Fernando Vallejo, Mario Mendoza y Efraim Medina entre otros, recurren al realismo crudo en su literatura asumiendo así una postura frente al espectáculo decadente de la humanidad.
Pero Efraim Medina a diferencia de otros autores colombianos, se aleja de la guerrilla como tema recurrente en sus obras. Él prefiere delinear personajes que miran telenovelas, escuchan la música de los ‘80 o leen poemas de Pavese mientras la vida pasa, y es justamente ahí donde
“Técnicas de Masturbación entre Batman y Robin” tiene su veta: los pelagatos y la forma cómo asumen su paso por esta vida antes convertirse en un pedazo de carne fría.